Este espacio nació del deseo de compartir mi camino del yoga y todo lo que transformó en mí. Con el paso de los años, mi práctica se volvió un camino de estudio y exploración profunda.
Cuento con más de 900 horas de formación en esta práctica —Vinyasa, Hatha, Breathwork del Himalaya, Trauma Informed y Meditación—, un recorrido que sigue guiándome y transformándome dentro y fuera del mat.
Desde muy pequeña sentí el propósito de acompañar a otras personas a sanar, a conectar con su cuerpo y a recordar la paz que habita en cada respiración.
Hoy, a través del yoga, encuentro la forma más auténtica de hacerlo: creando espacios donde podamos volver a sentir, habitar y expandirnos.
Desde chica, el movimiento fue mi forma de expresarme. Practiqué todos los deportes posibles —desde karate y ballet hasta fútbol—, pero con el tiempo esa búsqueda se volvió una lucha constante. Durante años, mi manera de vincularme conmigo misma estaba atravesada por la exigencia y la competencia.
El yoga llegó a mi vida para mostrarme lo que es realmente habitar el cuerpo con amor. Hace diez años que esta práctica me enseña a soltar, a sentir mis emociones y me da herramientas para autorregularme. Me ayudó a mirarme, a cuidarme y a descubrir que, a través del cuerpo, también se puede sanar.
Estudié Ciencias de la Educación y trabajé como maestra en Buenos Aires y en Barcelona, donde también abrí mi propio estudio de yoga. Nunca imaginé dedicarme a esto: todo empezó en el living de mi casa, invitando a mis amigos a practicar conmigo, hasta que me enamoré de guiar y no pude dejar de hacerlo.
Desde mi primera formación en 2017, seguí aprendiendo con maestros en distintas partes del mundo —Indonesia, India, Barcelona y Buenos Aires—. Cada viaje me transformó profundamente: me ayuda a confiar en mi potencial, a descubrir mi voz y a entender que sí se puede vivir en paz, amar y vibrar en abundancia.
Hoy, de regreso en Buenos Aires, mi propósito es compartir todo lo aprendido desde el corazón, para que cada persona pueda habitarse más liviana, más presente y más feliz.
Te dejo una práctica de prueba creada con mucho amor.
Está pensada para todos los niveles, no importa si es tu primera vez o si ya tenés experiencia: solo necesitás tu mat y el deseo de encontrarte con vos.
Ojalá este ratito te inspire a moverte con más presencia y a habitar tu energía con suavidad.
"Las clases de Matu fueron un antes y un después en mi vida. Fue una de mis guías en mi camino del yoga y, desde la primera práctica sentí algo distinto, una paz que nunca había experimentado, una dedicación tan genuina que te abraza, y esa energía que te invita a conectar con vos misma de una manera super profunda y honesta. Cada clase tiene ese detalle, esa impronta especial de Matu, que te hace sentir cuidada y querer entregarte. En sus clases aprendí a respirar, a escuchar mi cuerpo, a calmar mi mente, y a poder reencontrarme conmigo misma otra vez."
— Mary Ines"Hice muchas clases tuyas en Barcelona, te ví desarrollarte como profe y ví como agarrabas confianza en el enseñar. Tus practicas siempre fueron un mimo después de un día intenso de trabajo, me acuerdo lo liviano que me sentía al salir de tu clase y como amoldabas el flow según las necesidades de lxs alumnxs. No veo la hora de volver a una clase tuya!"
— Evangelina"La mejor experiencia de mi vida. Fue mi primera vez practicando yoga y cada clase fue un desafio y una vuelta a conectar conmigo increible! La paz y la energia que transmitis, es dificil de encontrar en otros lados."
— Riccardo"En tus clases mi cuerpo se estiró como nunca logré cosas que jamás hubiera pensado. Volví también a mi centro conectando con la parte espiritual que tan abandonada la tenía. Agradecer lo simple al cuerpo por estar sano y permitirnos hacer la clase, esa frase tan sencilla que decías resume todo. Sos la profe más especial de yoga que tuve en mi vida"
— Fiorella"Una hermosa clase de yoga para concertar con la presencia, con esa paz y calma en tu voz, ese amor en los asanas y con brunch saludable. Hermosa experiencia Matu"
— Karina"Las clases de Matu fueron un antes y un después en mi vida. Fue una de mis guías en mi camino del yoga y, desde la primera práctica sentí algo distinto, una paz que nunca había experimentado, una dedicación tan genuina que te abraza, y esa energía que te invita a conectar con vos misma de una manera super profunda y honesta. Cada clase tiene ese detalle, esa impronta especial de Matu, que te hace sentir cuidada y querer entregarte. En sus clases aprendí a respirar, a escuchar mi cuerpo, a calmar mi mente, y a poder reencontrarme conmigo misma otra vez."
— Mary Ines"Hice muchas clases tuyas en Barcelona, te ví desarrollarte como profe y ví como agarrabas confianza en el enseñar. Tus practicas siempre fueron un mimo después de un día intenso de trabajo, me acuerdo lo liviano que me sentía al salir de tu clase y como amoldabas el flow según las necesidades de lxs alumnxs. No veo la hora de volver a una clase tuya!"
— Evangelina